domingo, 30 de septiembre de 2012

When was the last time you did something for the first time?

Des-compensar la balanza. Romper los esquemas. Hay olas de calor y gotas frías, pero todas nos alteran. Somos gente susceptible. Influenciables hasta los huesos.
La multitud, el humo, las luces, la música a cien mil revoluciones, los gritos, la cerveza, los gemelos (dos de los tres tipos), el mar lunar, las dilataciones, los rizos, las guarradas, las despreocupaciones, las esperanzas, los pisotones, las lágrimas, la autorealización...
POST-IT para el muro:
Domingo 30 de Septiembre de 2012 / 14:27 hs: Primera vez que me paro a pensar cuáles fueron las últimas primeras cosas que hice.

No arrepentirse es necesario a veces; así por lo menos dejas respirar a tu estómago. No nos engañemos, allí es donde va a parar todo. Me concedo ahora un pase libre. Desnuda opto por tirarme de cabeza a un lago de serpientes. Hoy hay ola de calor.

jueves, 30 de agosto de 2012

Pide mesa para dos en París y espera a que pase.

París por antonomasia. La ciudad de las luces y la de los amantes para muchos. Ese ambiente bohemio que te incita a danzar en plena calle. Cafeterías aristocráticas y compras un libro en la primera librería, que suele ser la más apartada e interesante. Los hombre con pinta de marineritos esperan en cada esquina y los que no, lo hacen en el parque, con su pelo moreno engominado hacia atrás y mirada fulminante.
Amores; de un día o de dos. Parisinas dispuestas a amar y franceses que te invitan a un gâteau au chocolat con parfait de naranja sanguina. 
Al fin y al cabo, amores ANTIconvencionales, que al igual que muchos hombres encuentran su pasión en los automóviles, el francés medio no se impresiona ante lemas publicitarios como "Mini, it's like falling in love" porque prefieren hacer el amor con las mujeres que con los coches.
Ve a Francia. Ve a París. Sube a lo alto de la Torre Eiffel y enamórate; por solo unos días, unas horas bastan. Tempranea con la brisa acariciándote la piel y vuelve. Siempre vuelve... a repetir.

viernes, 20 de julio de 2012

¿Inmortal? No quiero pasarme la vida con miedo a morir por error.

- No os engañéis, al final nada cambiará, porque todos quieren vivir para siempre. Todos aspiran a ser inmortales, pero las pruebas son concluyentes, indican lo contrario. Todos creen que ellos serán la excepción; pero para que unos pocos sean inmortales, muchos deben morir.
+ Nadie debe ser inmortal si una sola persona tiene que morir.

lunes, 16 de julio de 2012

Yo, que venía del Este, y tú, del Oeste.

La isla de los museos, nunca había visto una concentración tal de edificios dedicados al arte. Creía que tu país sólo estaba hecho de grises, y allí todo era en color. Me llevaste ante la puerta del Altes Museum. El edificio era un inmenso cuadrado, pero, cuando entramos, el espacio interior tenía la forma de una rotonda. Nunca había visto una arquitectura como ésa, tan extraña, casi increíble. Me condujiste al centro de esa rotonda y me hiciste dar una vuelta sobre mí misma; luego otro, y otra más, cada vez más rápido, hasta sentir vértigo. Detuviste mi  baile loco abrazándome y me dijiste "Mira, esto es el romanticismo alemán, un círculo en medio de un cuadrado", para demostrar que todas las diferencias pueden anularse. Y me llevaste a ver el museo de Pérgamo.

sábado, 31 de marzo de 2012

Somewhere in Ohio.

Lo único en mi mesa, agua. Quedé saciada anoche con tus besos.
Sobre mi cabeza el peso de los minutos recorridos al azar.
Tengo todo lo que quiero sin tener nada porque nada es suficiente y las imágenes de ti quedaron secuestradas en mi pecho.
El rojo de mis labios hoy habla de ti. En sueños. A todos. Y te digo: -¿A qué esperas? Bebe; porque me duermo. Conduce porque ya sabes lo que quiero.
Apártame sin soltarme fuerte la mano. Hazme daño. Pero hazme algo. Las calles de Ohio están sedientas de tu sudor y la sangre de mis venas. Que llegue a mí la perspectiva de tu querer. Porque quererme duele, pero no volver a verme también.
Bebe.

lunes, 5 de diciembre de 2011

desde 1988.

Chocar finalmente con ese amor que se forjó con los años, que nació desde el día de nuestra graduación... Y es que ahora que tengo las manos vacías de ti siento sobre mi boca los días que pasaron junto con nosotros, alejándonos hacia el reencuentro.
Te veo en las portadas de los libros y te confundo con gente que lleva tu mismo corte de pelo. Puedo imaginar la cara que pusiste la primera vez que te rechacé, y mis demás caras cuando tú lo hiciste conmigo. Cuando decidimos ser grandes amigos para siempre y el momento en el que me di cuenta de que no podía vivir sin ti.
Forjamos vidas diferentes pero ese peculiar día del año sólo éramos el uno para el otro. Y quiero confesarte una cosa; aquella primera noche que pasaste conmigo... yo sí que conocía tu nombre.
Te di mi número en Edinburgo, el de la casa de mis padres y hasta casi te apunto el fax de mi vecina. Y me dijiste:
- Seremos muy buenos amigos. Volveremos a vernos muy pronto.
Y yo estaba seguro de ello.

sábado, 3 de diciembre de 2011

no son cartas a Julieta, sino simplemente mías.

...y es que en el fondo estaba segura de dos cosas. Una, todo no eran más que cuentos y sus insinuaciones no era porque de verdad se imaginara conmigo. Y la otra... en un futuro, una parte de mi me vio rendida ante sus pies, haciéndome que irrevocablemente le deseara aún más.

Aferrada a un cojín no me invites a ver tempranear el sol de Madrid, porque me quedaré.