miércoles, 12 de octubre de 2011

No quiero parecer estúpida, pero sígueme el ritmo.

Amordazar al silencio solo con dos palabras es explicar bien las cosas, porque estas mañanas primaverales de octubre posiblemente duren mucho más de lo esperado, porque el mundo va boca abajo cuando deseas que todo fluya, porque las manos calientes entrando al invierno no son normales.
Tenemos talentos ocultos que renacen en el momento menos esperado, escuchando esa canción que nos rompe el corazón. Ese corazón de mentira. Ese corazón que usamos para las cosas falsas. Ese corazón que se acongoja en un segundo, tanto como la realidad se lo permite, pero que al segundo también se reconstruye, como si nada hubiera pasado. Tenemos corazones de usar y tirar. Algunos tienen más, otros algunos menos, pero al fin y al cabo, acaban siendo corazones rotos.
Frente a ésto, de frente, la realidad, la verdad. Un pie y delante el otro.
Dicen que la locura de los demás acaba volviéndote loco. Y creo que es cierto. Pero sólo porque seguramente, sea parte de esta locura contagiosa, que como aquellos corazones, se puede tirar y volver a utilizar.


Sé que tú tienes un talento oculto, y si he roto alguno de tus corazones la noche pasada, ha sido porque te quiero, por encima de todo.

lunes, 3 de octubre de 2011

últimamente todo es muy relativo.

No existen verdades absolutas, toda verdad es siempre relativa... no se puede estar absolutamente cierto de nada, porque conocer la verdad es imposible.

sábado, 24 de septiembre de 2011

Fuera seguía lloviendo. Dentro también.


Hay relaciones especiales con personas y también hay relaciones con personas especiales. No hay diferencias, ambas te dejan huella, ambas te dejan un recuerdo para toda la vida. Y en cambio otras, normalmente las más cotidianas, las más reincidentes, se quedan allí bajo el poso de los recuerdos.

Supe que no mentía porque hubo un tiempo en que nos conocimos demasiado, y si hay algo que no cambia con los años son las miradas; envejecen pero nunca cambian.

domingo, 28 de agosto de 2011

. Mucho, tanto y tan poco.

Puede que el hecho de estar desconcertada es porque es la reacción normal. Vamos, al fin y al cabo las cosas no siempre van a ser así. Los papeles no están fijos, una no puede pasarse la vida siendo la que va detrás y la que aguanta el des-entendimiento, a la que, como una persona normal, le hieren determinadas actitudes que adquieren ciertos hombres o mujeres. Lo mejor es que cuando abres los ojos, después de tantos años, vocecillas te dicen que hoy lo intentes. ¿Es eso justo? ¿Hasta qué punto tiene una que ceder o... arrastrarse?
Le quedan las horas contadas a este mes de agosto y creo que todo era mejor antes, cuando por estas fechas comenzaba la rutina y decías adiós amargamente, pero sabiendo que no habías perdido nada; no como ahora.

lunes, 22 de agosto de 2011

MAYBE ALWAYS.

Es fuerte y es blando, resiste y se rompe. Cualquiera que tenga alma de pájaro lo sabe. Cualquiera que añore acariciar el aire lo siente. Son personas desenfadadas y desentendidas las que reclaman atención y las que por otro lado, se arrepienten de tanta expectación.
Faltan los años en los que te estrechen la mano todos los días; en un bar, en el parque, en una casual galería... que te encuentres a gusto con quienes estás, porque son parte de tu vida. Porque has conseguido encontrar esa fuerza que crea un vínculo circular en el que cada partícula que se respira son dosis de sensación placentera.
Te imaginas y no haces más que pensar en el futuro, por una parte creo que es porque no me convence el presente, porque todo es tan monótono y habitual que me hace prisionero. Pero aún así es un non stop. Busco finales y principios, buenos y a veces justicieros, observar el significado de las cosas y reflexionar sobre si todas valen la pena o es que en realidad son así por alguna razón.

He tenido la oportunidad de cambio, como tenemos todas las personas, y seguiré teniendo más. Lo sé. Solo pido que a estas alturas, todo aquel afectado, se redima, me redime.
De esa manera, será más fácil apostar por lo fuerte y resistente.

lunes, 8 de agosto de 2011

Diario de una semana siendo pez.

A pesar de lo insistido, es casi obligatorio echar de menos a los que no están; pero de lo bueno lo mejor, y de comer y dormir hemos hecho una religión, porque reír y bailar últimamente es la mejor forma de hacer ejercicio aunque roer tartas congeladas no se nos da nada mal... y ahora... ¿qué cenamos?
Por una parte estoy indignadísima, porque estoy el día entero pensando en quidditch y tirar piedras filosofales, sin pasar por alto lo importante que es acudir a la cámara secreta con frcuencia, sobre todo si te fundes tres garrafas de agua en una semana. Howards se unió a la panda porque era necesario adjudicarle un nombre... caramba! Pepe o Martín echaron el freno de mano de un trompetón porque empezaron a pillar guai-fai en el BarBistro23, aunque es normal si se despiertan con la abuela Amelia o perseguido por un encerado, porque si que es verdad venir para nada. Al final todo el mundo le echa la culpa al que te foca, que siempre pregunta: ¿y te gusta? ¿Julia? dóna igual, sóc l'ama y siempre me lo paso de Pu M. Pasado unos días me hicieron falta los Biuty, a lo mejor fue por lo de mear en un cubo y... menudas piedras! y Saisha, menudo quidditch! Pero sin duda, lo mejor fue experimentar lo de bailar como en una nave espacial con mocasines, uno de los días en el que conocimos a Juanan o "Johnan" (alias Alex) amigo del no con su acuerdo nombre Forellones, capaz de fumar sin encender un cigarro. Y qué perrera, la de Toriko marcando la diferencia como una tapia o la del mismo alpa perro, teniendo como banda sonora a los tíos de "maricón, maricón..." y sí, a ver... ¿qué queréis? queréis sacar las pistolitas, ¿una de ángeles de Charlie?
- ¡que quieren dinero, coño!
Dios... ¡corre! que Doraemon te está cossinando y... jo, ahora si que estoy enfadado de verdad. Aunque más que enfadada, confusa, muy loca por lo de las cruces mordidas, las puertas que se abren solas o el hecho de que las fotos se hagan solas. No encuentro explicación. Al final adivinábamos hacia izquierda y derecha, todas las noches y muy frecuentemente. Vida de búho o de pez, que se olvida de todo ahora, y ahora, y ahora, y ahora... porque ese es todo el dolor que nos haces en el corazón, porfavor, qué alegría, qué alboroto, menuda hostia la del tio que iba como una moto. Todos sabemos que al final la ganadora es la tenista, la reina de la pista. Pato fue nuestro personaje y el Rafagari solo hizo una aparición, y fue rápido como un hurón.
En resumen fue pasta y arroz por las orejas. ¡Desintoxicación ya!
Ya sé que estamos medio agilipolladas, pero mis últimas palabras van a ser una respuesta a cualquier cosa que no soporte:
- ¡cállate, coño!
Grasias a choros por acompañarnos a la chierra, a la luna, y un beso para choros. (chananánnnnnnnnnn)

jueves, 14 de julio de 2011

Marilú, hoy te digo:

Nunca te fíes de la gente que sonríe demasiado. Sonríen mucho los que han sufrido mucho. Es una forma de disimular y un bálsamo para irse olvidando. Los que nos reímos mucho es porque conocemos el dolor. Nadie es tan feliz como el que ya ha sufrido, porque conoce el peso del aire y sabe que en cada minuto está la posibilidad de un final. En unos segundos, el mundo puede girar y la bola de la tierra caerte encima y ya nunca nada será como antes . Así que hay sonrisas de antes y de después. Por supuesto, hay una sonrisa de antes de conocerte y otra de ahora, que te tengo.