A pesar de lo insistido, es casi obligatorio echar de menos a los que no están; pero de lo bueno lo mejor, y de comer y dormir hemos hecho una religión, porque reír y bailar últimamente es la mejor forma de hacer ejercicio aunque roer tartas congeladas no se nos da nada mal... y ahora... ¿qué cenamos?
Por una parte estoy indignadísima, porque estoy el día entero pensando en quidditch y tirar piedras filosofales, sin pasar por alto lo importante que es acudir a la cámara secreta con frcuencia, sobre todo si te fundes tres garrafas de agua en una semana. Howards se unió a la panda porque era necesario adjudicarle un nombre... caramba! Pepe o Martín echaron el freno de mano de un trompetón porque empezaron a pillar guai-fai en el BarBistro23, aunque es normal si se despiertan con la abuela Amelia o perseguido por un encerado, porque si que es verdad venir para nada. Al final todo el mundo le echa la culpa al que te foca, que siempre pregunta: ¿y te gusta? ¿Julia? dóna igual, sóc l'ama y siempre me lo paso de Pu M. Pasado unos días me hicieron falta los Biuty, a lo mejor fue por lo de mear en un cubo y... menudas piedras! y Saisha, menudo quidditch! Pero sin duda, lo mejor fue experimentar lo de bailar como en una nave espacial con mocasines, uno de los días en el que conocimos a Juanan o "Johnan" (alias Alex) amigo del no con su acuerdo nombre Forellones, capaz de fumar sin encender un cigarro. Y qué perrera, la de Toriko marcando la diferencia como una tapia o la del mismo alpa perro, teniendo como banda sonora a los tíos de "maricón, maricón..." y sí, a ver... ¿qué queréis? queréis sacar las pistolitas, ¿una de ángeles de Charlie?
- ¡que quieren dinero, coño!
Dios... ¡corre! que Doraemon te está cossinando y... jo, ahora si que estoy enfadado de verdad. Aunque más que enfadada, confusa, muy loca por lo de las cruces mordidas, las puertas que se abren solas o el hecho de que las fotos se hagan solas. No encuentro explicación. Al final adivinábamos hacia izquierda y derecha, todas las noches y muy frecuentemente. Vida de búho o de pez, que se olvida de todo ahora, y ahora, y ahora, y ahora... porque ese es todo el dolor que nos haces en el corazón, porfavor, qué alegría, qué alboroto, menuda hostia la del tio que iba como una moto. Todos sabemos que al final la ganadora es la tenista, la reina de la pista. Pato fue nuestro personaje y el Rafagari solo hizo una aparición, y fue rápido como un hurón.
En resumen fue pasta y arroz por las orejas. ¡Desintoxicación ya!
Ya sé que estamos medio agilipolladas, pero mis últimas palabras van a ser una respuesta a cualquier cosa que no soporte:
- ¡cállate, coño!
Grasias a choros por acompañarnos a la chierra, a la luna, y un beso para choros. (chananánnnnnnnnnn)
lunes, 8 de agosto de 2011
jueves, 14 de julio de 2011
Marilú, hoy te digo:
sábado, 18 de junio de 2011
Francine...
Lo recuerdo con exactitud. Fue el 15 de Mayo. La primavera llegó tarde, estaba a punto de llover y tú gritabas... Fuiste aceptada. Te mudaste de Boston a París en la calle Faubourg Saint-Denis. Te mostré mi vecindario, mis bares, mi escuela. Te presenté a mis amigos, a mis padres. Escuché tus líneas, tu canto, tus esperanzas, tus deseos, tú música y tú escuchaste la mía. Mi italiano, alemán, un poco de ruso. Te di un walkman y tú me diste una almohada. Luego, un día, me besaste.
El tiempo pasó deprisa. Todo parecía ser tan fácil, tan simple, libre. Tan nuevo y único. Fuimos al cine, a bailar, de compras. Reímos, tú lloraste. Nadamos, fumamos, nos rasuramos. De vez en cuando gritaste; sin razón o con razón. Algunas veces por una razón.
Te llevé al conservatorio. Yo estudié para mis exámenes. Escuché tu canto, tus esperanzas, tus deseos, tu música. Tú escuchaste la mía. Estábamos unidos, muy unidos, siempre unidos. Fuimos al cine, nadamos, nos reímos. Tú gritaste. Algunas veces con razón, otras sin razón. El tiempo pasó deprisa.
Te llevé al conservatorio. Yo estudié para mis exámenes. Tú escuchaste mi italiano, alemán, ruso, francés. Yo estudié para mis exámenes. Tú gritaste, algunas veces con razón. El tiempo pasó, sin razón. Gritaste sin razón. Yo estudié para mis exámenes, mis exámenes, mis exámenes. El tiempo pasó. Tú gritaste. Tú gritaste, tú gritaste.
Yo fui al cine.
- ¿Cómo puedo decir que la primavera fue maravillosa, pero que el verano acabó sin sonar completamente melodramática? ... ¿Me estás escuchando?
- No. Te veo.
domingo, 5 de junio de 2011
5.
Y es que me muero de ganas. Locas.Naranja-Lima puedo decir que solo quedan 120 horas. O incluso menos. Y ya. Ya. De lo que tengo miedo ahora es de... qué será de esto. De este pequeño reflejo. ¿Se desvanece o es que se hace más grande?Sea lo que sea, sé que será algo que podremos resolver las dos juntas. Otra vez. Porque sí, me comen los nervios ché.
Estoy preparada; porque te llamé cuando no tenías cobertura y el otro día hablamos con el móvil apagado.
... que no veo el momento.
jueves, 5 de mayo de 2011
Times Square no puede brillar tanto como tú.
Es bonito y desolador. Tus palabras que se envuelven en un papel tan transparente que veo cómo tus ganas de quererme intentan desgarrar los finos hilos que forman la cortina superpuesta entre tú, la distancia y yo. Decimoséptimo solo hubo uno; azul y gris como Mürfila, aunque único solo por el hecho de saber que la palabra lejos, era igual a la de cerca. Conmigo. Con Delilah. Todo.
Gotas saladas, exquisitas, resbaladizas, viajeras; me hicieron cosquillas por el cuello. Por amor y por dolor. Porque me querías y porque te quiero. Porque me echas de menos y porque sé que yo más.
Torbellinos dentro de tornados y calmas mi rabia solo con un Conectado. Swarovsky se queda pequeño al saber que falta poco para mi gran regalo. Tu sonrisa. Y solo te pido que no compitas con mis sentimientos, que derrumbas mi tejado y sus cimientos. Ya está...
Te gano con un te quiero más punto y final.
martes, 19 de abril de 2011
KEEP CALM AND CARRY ON.
BIG! BEN! big, ben, big, ben... Suena el despertador y son las 8 de la mañana; inglesas. ¡Sourprise sorprendente! Una manera de conocer gente nueva. Toast and tea, huele a rancio, pero era de lo más económico; al final no se puede negar que se notaba un ambiente familiar.
Desde Victoria Station hacia todas partes. Cielo encapotado en Kingsbridge, South Kensington, en el parque de Saint James aunque radiante el sol en Candem Town.
Retrasos, pérdidas, pies de plomo a demás de la consciencia de inconsciencia por apartar durante cinco días un poco de comida sana. Vegetables. Pues no. Eso sí, té y Starbucks por las orejas.
Recordaré las vistas, la simpatía, el ambiente. El bajar por Oxford Street y la fachada de Harrods. Algo increíble. Chanel, Valentino, Prada, Missoni, la nueva colección de Roberto Cavalli, first time un TOPSHOP y cómo unos Manolo Blahnik siguen a unos Louboutin. Suelas rojas por Picadilli Circus y madridistas alardeando por que su gran equipo consiga la victoria.
A veces se paga caro el low cost de Ryanair, pero me he dado cuenta de que si me dejan sé defenderme bien con los británicos. ¿Doble sentido? QUIÉN SABE...
Seguí echándote de menos. The weather? fine. Pero seguro que el sol habría brillado más si hubieras venido conmigo. Solo me queda decirte:
- ONE: Mine de gap.
- TWO: I love you.
sábado, 26 de marzo de 2011
A I R E S D E S O L E D A D .

Fue tocarlo y romperse en mil pedazos. Trozos que dolían como millones de cristales que se clavaban en las palmas de mis manos sin que yo pudiera hacer nada. Se entierran si poder verlas. Y duelen al roce. Amaneció y se marchó. Hacía frío pero congelaban los minutos con el tiempo. Vino la consciencia y con ella la inconsciencia. El entender y no entender. El llanto y el... llanto. Sentir la distancia, la despedida. Un abrazo, una última mirada y el bajar de las nubes. El ascenso y el descenso. Bajo el suelo. ¿De qué sirve recuperarse si vas a volver a caer? ¿De qué sirve aparentar mentiras y suspirar verdad? Todo es efímero y todo vuela. Todo está lejos y todo se aleja.
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