jueves, 14 de julio de 2011

Marilú, hoy te digo:

Nunca te fíes de la gente que sonríe demasiado. Sonríen mucho los que han sufrido mucho. Es una forma de disimular y un bálsamo para irse olvidando. Los que nos reímos mucho es porque conocemos el dolor. Nadie es tan feliz como el que ya ha sufrido, porque conoce el peso del aire y sabe que en cada minuto está la posibilidad de un final. En unos segundos, el mundo puede girar y la bola de la tierra caerte encima y ya nunca nada será como antes . Así que hay sonrisas de antes y de después. Por supuesto, hay una sonrisa de antes de conocerte y otra de ahora, que te tengo.

sábado, 18 de junio de 2011

Francine...

Lo recuerdo con exactitud. Fue el 15 de Mayo. La primavera llegó tarde, estaba a punto de llover y tú gritabas... Fuiste aceptada. Te mudaste de Boston a París en la calle Faubourg Saint-Denis. Te mostré mi vecindario, mis bares, mi escuela. Te presenté a mis amigos, a mis padres. Escuché tus líneas, tu canto, tus esperanzas, tus deseos, tú música y tú escuchaste la mía. Mi italiano, alemán, un poco de ruso. Te di un walkman y tú me diste una almohada. Luego, un día, me besaste.
El tiempo pasó deprisa. Todo parecía ser tan fácil, tan simple, libre. Tan nuevo y único. Fuimos al cine, a bailar, de compras. Reímos, tú lloraste. Nadamos, fumamos, nos rasuramos. De vez en cuando gritaste; sin razón o con razón. Algunas veces por una razón.
Te llevé al conservatorio. Yo estudié para mis exámenes. Escuché tu canto, tus esperanzas, tus deseos, tu música. Tú escuchaste la mía. Estábamos unidos, muy unidos, siempre unidos. Fuimos al cine, nadamos, nos reímos. Tú gritaste. Algunas veces con razón, otras sin razón. El tiempo pasó deprisa.
Te llevé al conservatorio. Yo estudié para mis exámenes. Tú escuchaste mi italiano, alemán, ruso, francés. Yo estudié para mis exámenes. Tú gritaste, algunas veces con razón. El tiempo pasó, sin razón. Gritaste sin razón. Yo estudié para mis exámenes, mis exámenes, mis exámenes. El tiempo pasó. Tú gritaste. Tú gritaste, tú gritaste.
Yo fui al cine.

- ¿Cómo puedo decir que la primavera fue maravillosa, pero que el verano acabó sin sonar completamente melodramática? ... ¿Me estás escuchando?
- No. Te veo.

domingo, 5 de junio de 2011

5.

Y es que me muero de ganas. Locas.Naranja-Lima puedo decir que solo quedan 120 horas. O incluso menos. Y ya. Ya. De lo que tengo miedo ahora es de... qué será de esto. De este pequeño reflejo. ¿Se desvanece o es que se hace más grande?
Sea lo que sea, sé que será algo que podremos resolver las dos juntas. Otra vez. Porque sí, me comen los nervios ché.
Estoy preparada; porque te llamé cuando no tenías cobertura y el otro día hablamos con el móvil apagado.



... que no veo el momento.

jueves, 5 de mayo de 2011

Times Square no puede brillar tanto como tú.

Es bonito y desolador. Tus palabras que se envuelven en un papel tan transparente que veo cómo tus ganas de quererme intentan desgarrar los finos hilos que forman la cortina superpuesta entre tú, la distancia y yo.
Decimoséptimo solo hubo uno; azul y gris como Mürfila, aunque único solo por el hecho de saber que la palabra lejos, era igual a la de cerca. Conmigo. Con Delilah. Todo.
Gotas saladas, exquisitas, resbaladizas, viajeras; me hicieron cosquillas por el cuello. Por amor y por dolor. Porque me querías y porque te quiero. Porque me echas de menos y porque sé que yo más.
Torbellinos dentro de tornados y calmas mi rabia solo con un Conectado. Swarovsky se queda pequeño al saber que falta poco para mi gran regalo. Tu sonrisa. Y solo te pido que no compitas con mis sentimientos, que derrumbas mi tejado y sus cimientos. Ya está...

Te gano con un te quiero más punto y final.

martes, 19 de abril de 2011

KEEP CALM AND CARRY ON.

BIG! BEN! big, ben, big, ben... Suena el despertador y son las 8 de la mañana; inglesas. ¡Sourprise sorprendente! Una manera de conocer gente nueva. Toast and tea, huele a rancio, pero era de lo más económico; al final no se puede negar que se notaba un ambiente familiar.
Desde Victoria Station hacia todas partes. Cielo encapotado en Kingsbridge, South Kensington, en el parque de Saint James aunque radiante el sol en Candem Town.
Retrasos, pérdidas, pies de plomo a demás de la consciencia de inconsciencia por apartar durante cinco días un poco de comida sana. Vegetables. Pues no. Eso sí, té y Starbucks por las orejas.
Recordaré las vistas, la simpatía, el ambiente. El bajar por Oxford Street y la fachada de Harrods. Algo increíble. Chanel, Valentino, Prada, Missoni, la nueva colección de Roberto Cavalli, first time un TOPSHOP y cómo unos Manolo Blahnik siguen a unos Louboutin. Suelas rojas por Picadilli Circus y madridistas alardeando por que su gran equipo consiga la victoria.
A veces se paga caro el low cost de Ryanair, pero me he dado cuenta de que si me dejan sé defenderme bien con los británicos. ¿Doble sentido? QUIÉN SABE...
Seguí echándote de menos. The weather? fine. Pero seguro que el sol habría brillado más si hubieras venido conmigo. Solo me queda decirte:
- ONE: Mine de gap.
- TWO: I love you.

sábado, 26 de marzo de 2011

A I R E S D E S O L E D A D .


Fue tocarlo y romperse en mil pedazos. Trozos que dolían como millones de cristales que se clavaban en las palmas de mis manos sin que yo pudiera hacer nada. Se entierran si poder verlas. Y duelen al roce. Amaneció y se marchó. Hacía frío pero congelaban los minutos con el tiempo. Vino la consciencia y con ella la inconsciencia. El entender y no entender. El llanto y el... llanto. Sentir la distancia, la despedida. Un abrazo, una última mirada y el bajar de las nubes. El ascenso y el descenso. Bajo el suelo. ¿De qué sirve recuperarse si vas a volver a caer? ¿De qué sirve aparentar mentiras y suspirar verdad? Todo es efímero y todo vuela. Todo está lejos y todo se aleja.

viernes, 4 de marzo de 2011

COLOR: N A R A N J A L I M Ó N .

Hoy no tengo excusa para no despertar. Tengo frío y ya casi ni me pesan las ganas de dormir, aunque sigo teniendo sueño. Tanto cansancio hace que tenga más ganas de todo, igual que tanto alegría me deprime. Muero de dolor de pies y aún así, sigo corriendo. Bailo sin tener sentido del ritmo y ultimamento me meto en la piel de todo el mundo. Leo entendiendo palabras inentendibles al igual que no logro comprender cosas tan simples como un adiós. Pasa todo tan rápido y a la vez tan despacio... quiero vivir deprisa pero no quiero perder mis cosas en la pista.
Hoy la seda me raspa la piel y las caricias ni siquiera alivian el dolor. Pido atención pero sin que me miren. Quiero que me quieras pero que me dejes ir. Anhelo una casa de campo en un GRAN ciudad y me pregunto cuándo podré comprar el vestido que siempre he odiado a un precio que me haga cambiar de ipinión.
He llegado a darme cuenta que últimamente no hago más que contradecirme. Cosas contrarias. Cosas que no pegan. Por parte estoy feliz y a la vez puedo sentirme igual de desgraciada... Perece que sigas viviendo cerca, pero en realidad aún sigues lejos... a lo mejor es eso lo que hace que me crea todo esto, tantas cosas equívocas...

...pero pasé de tener miedo a saber esperar.